Estos días de Navidades y de final de año pueden ser un buen momento para hacer balance de lo ocurrido durante el mismo y reflexionar acerca si hemos actuado correctamente y si hemos acertado en las decisiones que hayamos tomado tanto en el ámbito personal como profesional.
Y evidentemente este comentario puede ser aplicable al ámbito Colegial y de forma concreta a la Junta de Gobierno con su Decano a la cabeza, y lo digo porque ya que el hecho de que no fueran aprobadas las cuentas en el mes de marzo y que en el proceso electoral del mes de diciembre la candidatura compuesta por cinco miembros de la Junta y con el apoyo expreso y manifiesto del actual Decano haya sufrido un claro rechazo por parte de la mayoría de los colegiados, no va a tener ninguna consecuencia efectiva de asumir responsabilidades “políticas”, espero que por lo menos les haga reflexionar sobre si lo que esperan y desean los Abogados de SU Colegio coincide con los proyectos de “excelencia” y el talante de la Junta de Gobierno.
Confío en que así se haga y que a partir de ahora las actuaciones del Colegio vayan encaminadas a servir a los colegiados y que estemos orgullosos y satisfechos con el mismo.
PROFESIONALES DE LA ABOGACÍA.
