Queridas compañeras y queridos compañeros:
Lo logramos. Entre todos hemos conseguido, por fin, romper una dinámica de muchos años en los que siempre resultaba elegida la candidatura oficial y continuista. Ya habrá tiempo para los análisis y valoraciones. De momento, nos quedamos con el hecho de que nuestras ideas os han convencido y del deseo de cambio mostrado en las urnas. Es el triunfo del ABOGADO, con mayúsculas. Del abogado hecho a sí mismo, del que pelea día a día en los Juzgados. También del abogado solidario con los compañeros y que ve como suyas sus necesidades. Muchos compañeros votaron ayer. Más de 800 y esto demuestra, una vez más, que, a pesar de las vicisitudes diarias, el abogado es capaz de mostrar interés en su institución. A todos los que participaron, muchas gracias. A los que quisieron pero les resultó imposible, también hay que agradecérselo. Y a los que, por la circunstancia que sea, no quisieron participar, nuestro respeto y deseo de que, en un futuro, podamos motivarles.
Queremos agradecer, como no podía ser de otra forma, muy especialmente, a todos los compañeros que nos han votado y a los que nos han mostrado su apoyo. Algunos de ellos hicieron ayer auténticos sacrificios, incluso viajes largos y complicados, para venir a votar. Compañeros como vosotros nos motivan para trabajar por el colectivo. Habéis dado el primer paso para un cambio que deberá culminarse dentro de dos años, con las elecciones para Decano y otros seis miembros de Junta.
Sin embargo, ya comentamos en su día que no pretendemos una revolución dentro del Colegio. No sólo no es posible. Tampoco es conveniente. No debemos olvidar que las particulares circunstancias del sistema electoral en nuestra Institución hacen que, durante dos años, compartamos Junta con siete miembros de la candidatura que resultó elegida hace dos años. No sería bueno para el Colegio que existieran enfrentamientos por tal motivo. Todos somos abogados, profesionales y, sin excepción, debemos mirar por el bien de nuestra Corporación, intentando llegar a puntos de encuentro y aprendiendo a valorar las ideas del otro y, por qué no, compartiendo proyectos útiles para el Colegio. Por nosotros no quedará.
Ello no significa una renuncia a nuestro programa y objetivos. Propondremos la introducción de cambios en la gestión y de actuaciones que entendamos puedan resultar positivas. Como ya dijimos, nuestro horizonte tendrá una doble vertiente: el respeto a la Institución y la mejora en las prestaciones al colegiado. A todos los colegiados, sin excepción. Primeramente los jóvenes, que son quienes más necesitan el apoyo y los medios colegiales. Pero también el abogado más veterano, que demanda oportunidades de formación, de servicios, en definitiva. Somos un colectivo tradicionalmente solidario. Ya nuestras normas internas prevén la ayuda y el consejo al abogado más joven. Desde la Junta de Gobierno debemos incentivar esta solidaridad y destinar nuestros recursos, en la medida de lo posible, a prestaciones para los abogados. Sólo de esta manera haremos un Colegio útil, un Colegio válido, un Colegio eficaz. En definitiva, un Colegio mejor.
Recibe un fuerte abrazo.
PROFESIONALES DE LA ABOGACÍA