Quizás sea un lugar común manifestar que “estamos ante nuevos retos”, aunque sinceramente pienso que es así.
En el último año y medio se han producido relevantes modificaciones legales que afectan de manera muy directa a nuestra profesión. Asimismo hemos de acometer proyectos ineludibles.
Recordad, si no, la norma sobre la “laboralización de la profesión de abogado”, la Ley de Sociedades Profesionales, la Ley de Acceso a las profesiones de abogado y procurador, las recientes transferencias al Gobierno de Aragón en materia de Justicia, la ubicación de las sedes de los Tribunales de justicia… y ello sin perjuicio del proyecto gubernamental de adelantar la transposición a nuestro Derecho de la Directiva comunitaria sobre prestación de servicios profesionales.
Añadamos a lo anterior permanentes problemas como los que generan el Turno de Oficio y Asistencia Jurídica Gratuita y los distintos Convenios existentes de prestación de asesoramiento jurídico en determinadas materias. Asimismo el tema de la formación inicial y continuada, unido a la especialización del abogado.
Y no olvidemos plantearnos la generación de nuevos servicios para el abogado; los problemas que se derivan de las coberturas que presta la Mutualidad General de la Abogacía, el coste de la afiliación al RETA, las coberturas que tenemos por la póliza de responsabilidad civil, etcétera.
Lo anterior no es más que una somera relación de los numerosos y difíciles retos que tenemos ante nosotros. A veces, examinando todos los frentes abiertos, da vértigo.
Nuestra candidatura ha venido examinando desde hace meses estas cuestiones, y en nuestro programa electoral se contiene medidas concretas que queremos llevar adelante. Y con tu apoyo lo conseguiremos.
